martes, 12 de agosto de 2008

El arzobispo de Granada, Javier Martínez, pidio coherencia a los cristianos, en su paso por Covadonga


El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, aunque madrileño es de origen asturiano, sus padres eran de Cangas de Narcea y emigraron a Madrid, pero él, no oculta en todas partes su amor a la Santina.

A su paso por Covadonga el pasado, 27 de julio, recordó: «Ser católico es un orgullo. No os sintáis avergonzados. Ahora que estamos celebrando el año santo os propongo recuperar ese símbolo que forma parte de esta festividad: la cruz católica. Santiguaos siempre que lo necesitéis: al pasar por una iglesia, en un restaurante antes de disfrutar de una comida... Hacedlo estéis donde estéis sin ningún tipo de pudor».

(Con la colaboración de la NE)

No hay comentarios: