
Silverio García Laviana, misionero del Sagrado Corazón y hermano menor del sacerdote Gaspar García Laviana, falleció, ayer, en Madrid a los 64 años de edad después de haber sido operado de una grave afección del corazón.
Sus amigos lo recuerdan con cariño y aseguran: «La vida del Padre Silverio ha sido una de esas vidas que se mueven en el silencio del hacer de cada día en una forma casi lineal, dibujada ya, para cumplir con las obligaciones y responsabilidades que se tienen.
No fue un hombre de grandes obras; ni las quería. Pero sí fue el sembrador de muchas cosas buenas, de cada día, entre todos los que le rodeaban. Su labor apostólica se centró principalmente en la enseñanza, aunque en los últimos años se dedicó al trabajo parroquial».
(Con la colaboración de la NE)

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