
La iglesia parroquial de Ranón acogió durante el mediodía de ayer a decenas de fieles que acudieron a celebrar las fiestas en honor de su patrón, San Roque.
El escueto programa de festejos de este año se redujo a esa ceremonia litúrgica y a la tradicional procesión que recorre todos los años las calles de este núcleo rural sotobarquense.
Un malentendido y la extinción de la sociedad de festejos Sofera dejaron este año a la localidad sin sus famosas verbenas.
(Con la colaboración de la NE)

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