miércoles, 24 de septiembre de 2008

Artículo de Fernando Canellada sobre Carlos Osoro, arzobispo de Oviedo


«Compórtense los obispos en medio de los suyos como los que sirven, verdaderos padres, que se distinguen por el espíritu de amor y preocupación para con todos», se lee en el decreto conciliar «Christus Dominus» sobre el ministerio pastoral de los obispos. Y uno piensa en monseñor Carlos Osoro Sierra, arzobispo, reconocido por su infatigable entrega a la porción del pueblo de Dios que se le ha confiado en Asturias. Osoro celebró el sábado dos bodas en Gijón; misa en la Catedral ovetense, en la víspera de San Mateo, y aun acudió al teatro Campoamor a la ópera «Diálogos de Carmelitas». Consta que el Arzobispo trata de mostrar la solicitud de la Iglesia para con todos los hombres, «teniendo un cuidado especial de los pobres y de los débiles», como tiene encomendado por el concilio. Y encuentra tiempo para todos. Pero a ese ritmo, que Dios le conceda salud de cuerpo y alma.

(Artículo de Fernando Canellada sobre el arzobispo, Carlos Osoro)

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